2 jul. 2007

Te regalo un traductor


Este poema lo escribí para mi esposa, en el tiempo de noviazgo. A veces es necesario traducir los sentimientos al ser amado, cuando éste no entiende completamente nuestra manera de amar... El gráfico es una vela que está encendida con agua que simula el fuego.


Te regalo un traductor

Te regalo un traductor
para que comprendas mi silencio
y mi mirada fija,
para que sientas el calor
que te transmite mi mano,
para que no me preguntes
que para qué lo quieres...

Te regalo un traductor
para que no me digas no
sino ya mismito,
para que abraces la soledad
que masajea mi espalda,
para que mojes tus labios
con los recuerdos de mis besos,
para que palpite tu pecho
al tic tac de mis suspiros...

Te regalo un traductor
para que entienda tu nostalgia
que yo soy el oasis en tu desierto
que yo soy la tierra para que siembres tus ilusiones,
que yo soy el viento que lleva tus palabras y tus deseos,
para que entienda tu tristeza
que tú eres el agua y yo no el aceite
que tú eres el papel con que escribo estos versos
que tú eres mi lumbre en mis más negras noches,
que tú eres mi consuelo después de un día agitado...

Te regalo un traductor
para que no me digas que exagero
si te digo que quién besa menos,
para que no me digas loco
si por tu nombre cometo locuras,
para que no me olvides
ni siquiera por un día,
para que nuestros imanes se unan
siempre por el lado opuesto
para que nuestras penas se confundan
como una piedrita en el arroz,
para que tu preocupación me cuide
cuando me marcho de tu casa...

Te regalo un traductor hecho poema
para que confíes en mí plenamente
y abras tu pecho como yo el mío,
y para que traduzcas en nuestro abrazo
lo poco que te quiero y lo mucho que te amo...

Autor: Carlos Julio, 9 de febrero del 2001


Por: Carlos Julio Pérez Q., email: carlosjulioperez@gmail.com