26 jun. 2007

Juventud, ¿divino tesoro?


Lucas 7:14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. (RV60)

Al leer este precioso pasaje de la Biblia en donde Jesús, por compasión resucita a un joven, el cual era el único hijo de una viuda y donde demuestra Emmanuel su Poder sobre la muerte, me doy cuenta que es un mensaje y una exhortación directa, para todos los tiempos, destinado a los jóvenes, como tú querido lector que has llegado a estas líneas... o como yo también.

Por su infinita misericordia, El Creador concedió la muerte a nuestro padre Adán para que justamente "muera" la naturaleza humana pecadora y así, en un futuro cierto, Dios mandaría a su Hijo Amado para restablecer la comunión perfecta que antes teníamos con nuestro Padre celestial.

Dios dice: ¡Joven, a ti te digo, levántate!... levántate de la caja en donde está tu cuerpo inmóvil, prisionero y esclavizado (que es la figura del pecado), endereza tu cuerpo y vuelve a tener el control de tu vida mirando hacia al cielo como viendo al invisible (Heb 11:27, RV60). Escucha la Voz que te manda que salgas del mundo del pecado en que vives muriendo y afronta el desafío de dejar de ser uno más del montón para que recibas al final la corona de victoria a la muerte... la vida eterna. (1Co 9:25, Santiago 1:12 RV60)

Nuestra mala conciencia alguna vez nos aconsejaba así:

Ec 11:9 Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

Pero el Dios de Amor y de Justicia, habla con ternura así a sus hijos:

Ec 11:10 Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
Ec 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;(RV60)


No esperemos a que lleguen los días malos para acordarnos de nuestro Gran Dios. Busquémosle ahora y pidámosle con el corazón arrepentido:

Sal 25:7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová.
Sal 71:5 Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, Seguridad mía desde mi juventud.
Sal 119:9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. (RV60)


En el mundo, un gran poeta de género modernista, escribía alguna vez la siguiente estrofa:

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Canción de otoño en primavera, Rubén Darío, 1905

Aunque el mundo no sabe lo que significa lo divino hasta que encuentra el amor de Jesús, algunos sabios profesan con su boca, por el Poder de Dios, verdades ciertas...

Pues, joven, ¡levántate!... afrenta tu orgullo con el amor infinito de Dios... quita el yo de tu vida para que sea tu vivir siempre "Cristo en mí", que el Señor Jesucristo tome las riendas de tu vida. Descarga tus problemas en Él y Él hará el milagro en nuestas vidas:

1Ti 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
Pro 22:6 Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
Mar 10:15 De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.(RV60)


Así ha dicho YHWH Elohim Adonai, Jehová Dios nuestro Señor:

Jer 31:20 ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.(RV60)

Nosotros decidimos hacer de nuestra juventud, un tesoro espiritual para edificación de nosotros mismos y de nuestros semejantes...

¿Deseas amar desde ahora al Verdadero Dios Viviente desde los días de tu juventud?. Así sea.

A Dios sea la gloria, por los siglos. Amén.

Referencias:

RV60, La Santa Biblia Reina-Valera (1960)

Por: Carlos Julio Pérez Q.,
email: carlosjulioperez@gmail.com

4 comentarios:

rigo dijo...

Ha vamos Carlos Julio. No vas a creer lo que tu pusiste ahí.

Cómo es eso de que dios, en "infinita misericordia" haya "concedido" la muerte a los humanos. No puede ser. Así yo no quiero la misericordia de dios. Nadie en su sano juicio va a querer que dios le dé misericordia con la muerte.

Además, si nos hizo imperfectos por qué tras de eso nos tiene que matar con diluvios, con fuego del cielo, con marchas en el desierto o tantas otras horrorosas... misericordiosamente, pero muertos al fin.

O sea, si nos hizo imperfectos la culpa es de él, no nuestra. ¿por qué nos mandó la muerte?

De hecho no sé por qué dios tiene tanta sed de muerte. Todo lo arregla con la muerte. Para unos hay que matar por él, para otros hay que morir por él.

Primero condena a la muerte a su obra maestra, el hombre. Luego trata de imponer disciplina a punta de muertos, en el diluvio, con fuego del cielo, con persecuciones, vagando en el desierto y finalmente mandando a su hijo, su primer hijo a morir. ¿Cuando se detiene la sed de muerte de dios? ¿Por qué razón necesita la muerte para estar satisfecho?

Es que pienso yo que si la muerte de jesús es un símbolo de compensación por el pecado de adán, como es un símbolo él bien podría haber usado otra cosa en vez de algo tan valioso como una vida. Pudo haber puesto, no sé, una figura que cortan a hachazos y simbolice la compensación del pecado. Pero no una vida. ¿No tendrá dios algo mejor que hacer en vez de disfrutar el espectáculo de la muerte?

No. Yo no creo que una persona tan inteligente que puede crear la vida sea a la vez tan malvada que disfrute el espectáculo de la destrucción.

Un dios inteligente debe actuar en forma inteligente.

Saludos.

Carlos Julio Pérez Quizhpe dijo...

Gracias por escribir Rigo

Primero que todo gracias por comentar y de tomarte el tiempo de leer este mensaje.

A la verdad contestaré tus interesantes preguntas, párrafo por párrafo, contrastando con tus opiniones, pero al final, -si es que tú lo deseas-, será el Espíritu Santo del Eterno Dios quien te persuada a reconsiderar tus conceptos.

Rigo: "Ha vamos Carlos Julio. No vas a creer lo que tu pusiste ahí. Cómo es eso de que dios, en "infinita misericordia" haya "concedido" la muerte a los humanos. No puede ser. Así yo no quiero la misericordia de dios. Nadie en su sano juicio va a querer que dios le dé misericordia con la muerte."

Por supuesto que creo en lo que he escrito en mi blog acerca del Dios Verdadero, es más, no lo creo con mi mente sino con mi corazón, tal y cual como lo afirmó Pablo:

2Ti 1:12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.(RV60)

Cuando Dios creó los cielos y la tierra, los seres vivientes y al hombre los hizo perfectos, porque fue hecho todo esto de la mano de Dios y Dios es perfecto:

2 Sam 22:31, Sal 18:30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino, Y acrisolada la palabra de Jehová; Escudo es a todos los que en él esperan.
Job 37:16 ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, Las maravillas del Perfecto en sabiduría?
Mat 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza,ni sombra de variación.(RV60)

En la creación, Dios hizo al hombre perfecto, a su imagen y semejanza, es decir, con autoridad para gobernar (señorear) la tierra y administrar justicia delegada que Dios le otorgó a nuestros primeros padres. Varón y hembra significa todo el género humano:

Gen 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Gen 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.(RV60)

Pero el hombre decidió abiertamente desobedecer a Dios al comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, creyendo por tanto a Satanás el cual incitó al hombre a desobedecer y por consiguiente vino la caída del hombre (en su comunión con Dios) al pecado:

Gen 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
Gen 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
Gen 2:17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
Gen 2:25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.
Gen 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
Gen 3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
Gen 3:3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
Gen 3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
Gen 3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.(RV60)

El hombre en su afán de querer ser como Dios, -como han pretendido los grandes sabios e intelectuales en todos los tiempos, en todas las edades y en todas las filosofías-, decidió ser aliado del enemigo y por consiguiente seleccionó la vida de pecado. Cabe destacar que el hombre siempre sorteaba la opción de comer de cualquiera de los dos árboles más destacados, de hecho Dios nunca cercó el arbol de la sabiduría para que el hombre no lo comiera. Esa es la diferencia de un ser humano que escoge obedecer o desobedecer contrastado con la de un autómata que está programado para hacer algo.

Gen 3:11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
Gen 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Gen 3:13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.(RV60)

El Dios a quien amo y adoro es un Dios justo y tal como estaba escrito Dios advirtió que el pago del pecado era la muerte. ¡Qué fácil es echarle la culpa a otro de lo que hacemos! ¿verdad?
Pues era justo que Dios destruyera al hombre desobediente por el pecado que cometió, pero en vez de esto, por la infinita misericordia de Dios, concedió una esperanza para todo hombre, de restituir la comunión perdida con Dios, por causa de la desobediencia, por medio de un Salvador:

Gen 3:14 Entonces Dios el Señor dijo a la serpiente: --Por esto que has hecho, maldita serás entre todos los demás animales. De hoy en adelante caminarás arrastrándote y comerás tierra.
Gen 3:15 Haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará la cabeza, y tú le morderás el talón. (DHH)

Esta es la primera y más maravillosa profecía de la redención humana, al lanzar al universo entero la aseveración de una futura salvación por medio del mesías. Como Dios es un Dios justo, permite que el enemigo "muerda el talón" del hombre para hacerle caer del camino que lleva a la salvación que es Yeshúa, Jesús el Cristo, el Ungido, el Salvador. De este modo Dios le hace ver al universo entero que en este mundo lleno de decadencia espiritual y podredumbre de maldad hayan hombres y mujeres que se revelen ante la esclavitud del pecado que la incitó el mentiroso de todos los tiempos que es el diablo y satanás, la serpiente antigua, para que Adán (el género humano) no se arrodille ante el perdedor sino ante el Dios Todopoderoso, haciendo su santa voluntad.

Jn 8:44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
Jn 8:45 Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.
Jn 8:46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
Jn 8:47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.(RV60)

Cita: Rigo: Además, si nos hizo imperfectos por qué tras de eso nos tiene que matar con diluvios, con fuego del cielo, con marchas en el desierto o tantas otras horrorosas... misericordiosamente, pero muertos al fin. O sea, si nos hizo imperfectos la culpa es de él, no nuestra. ¿por qué nos mandó la muerte? De hecho no sé por qué dios tiene tanta sed de muerte. Todo lo arregla con la muerte. Para unos hay que matar por él, para otros hay que morir por él. Primero condena a la muerte a su obra maestra, el hombre. Luego trata de imponer disciplina a punta de muertos, en el diluvio, con fuego del cielo, con persecuciones, vagando en el desierto y finalmente mandando a su hijo, su primer hijo a morir. ¿Cuando se detiene la sed de muerte de dios? ¿Por qué razón necesita la muerte para estar satisfecho?

Dios no hace nada imperfecto porque Él es Perfecto. El origen del mal nació del corazón de Luzbel o Satanás. El contagió la soberbia y la vanidad al hombre, al querer ser igual a Dios. El tenía un puesto muy alto en el cielo y todo el universo fue testigo de su imperfección y pecado:

Eze 28:12 Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura.
Eze 28:13 En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.
Eze 28:14 Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.
Eze 28:15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.
Eze 28:16 A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector.
Eze 28:17 Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.
Eze 28:18 Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.
Eze 28:19 Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser.

Isa 14:11 Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán.
Isa 14:12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.
Isa 14:13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte;
Isa 14:14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.
Isa 14:15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.
Isa 14:16 Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos;
Isa 14:17 que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel?(RV60)

Ahora el hombre en tiempos antiguos como ahora, ha cometido y sigue cometiendo actos perversos, producto de la consecuencia del pecado, en la cual todos somos partícipes:

Rom 3:23 por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios(RV60)

JesuCristo pagó el precio por el rescate de nuestras almas pecaminosas. En el antiguo testamento se sacrificaban ciertos animales, que con su sangre, permitía expiar el pecado del hombre. Todo esto era sombra de la liberación que hiciera Dios manifestado en carne. Jesús el Cristo era el Mesías, el Cordero de Dios:

Gen 22:8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
Exo 29:41 Y ofrecerás el otro cordero a la caída de la tarde, haciendo conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, en olor grato; ofrenda encendida a Jehová
Lev 9:3 Y a los hijos de Israel hablarás diciendo: Tomad un macho cabrío para expiación, y un becerro y un cordero de un año, sin defecto, para holocausto.

Jn 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

El mayor problema de la gente que se forma criterios inadecuados de la Biblia es porque lee ciertos pasajes fuera del contexto en un escenario específico. La única forma de entender la Biblia es justamente leyéndola. ¡Sí, leyéndola, pero leyéndola bien, considerando el marco histórico, las costumbres y las situaciones en ese marco de tiempo.

Jesús mismo se ofreció para ser el medio precioso de la restauración del hombre y de su redención al Reino de los Cielos:

Heb 10:4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
Heb 10:5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.
Heb 10:6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
Heb 10:7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.

Mat 28:18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Este es el plan de salvación. Te lo expongo para que lo consideres:

1. Dios ama a todo el mundo, ya que somos sus hijos..

2Pe 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

2. Pero el hombre está apartado de Dios por causa del pecado.

Rom 3:23 por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios(RV60)

3. Dios es Santo y Justo y ha condenado al hombre a la muerte.

Heb 9:27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
Heb 9:28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
Jn 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

4. Para redimir nuestra relación original con Dios hay que aceptar a Cristo para perdón de nuestros pecados y darle la espalda al mundo de corrupción, sometiendo nuestra voluntad a la de Jesucristo, a Dios.

1Jn 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

5. Destruir el yo egoísta de nuestro ser y que Jesucristo sea el Señor de nuestra vida, tomando el control de ella.

Gal 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

6. Una vez aceptos, el Santo Espíritu de Dios morará en nosotros y restablecerá nuestra unión original con Dios.

1Co 3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

Es mi deseo sincero que encuentres la verdad en la Biblia, la Santa Palabra de Dios.

Te invito a que leas otro artículo, que justamente trata de cómo un gran filósofo, a través de su lógica, determinó que debe haber Un solo Arquitecto que hizo todas las cosas:

Al Dios no conocido

La paz del Señor te cubra y te de las respuestas que andas buscando. Dios te bendiga.

Saludos cordiales desde Ecuador.

BUSCANDO A MI AMADO dijo...

Es muy importante las respuestas tanto para jovenes como para nosotras las jovencitas muchas Bendiciones...

Carlos Julio Pérez Quizhpe dijo...

Bendiciones hermana.

El Señor te bendiga y te guarde.

Saludos cordiales.